jueves, 3 de enero de 2013

NORMAS



1. LAS NORMAS
Son reglas de conducta que regulan las relaciones sociales de las personas en una sociedad. Son la expresión de un cierto orden social históricamente determinado.
Las normas se presentan por la existencia social del hombre, y para hacer posible la convivencia social. La costumbre, el derecho, la moral, la religión, forman parte de los grandes órdenes normativos.

2. CLASES DE NORMAS
En la sociedad actual existen diversas normas que sirven de inspiración para la dación de las normas jurídicas.
-Normas Religiosas: Basados en la fe.
-Normas Morales: Basados en los principios de la moral y la ética.
-Normas Sociales. Basados en la costumbre o usos sociales.
Estas normas establecen reglas de conducta individual, no son de aplicación obligatoria y carecen de sanción por parte del Estado.

2.1. NORMAS MORALES
La moral o la ética es el conjunto de normas, reglas y principios históricamente variables que regulan el comportamiento de unos hombres hacia otros y para con la sociedad; y, en una sociedad de clases, asimismo, su conducta ante su clase y ante las demás clases. A diferencia de las normas jurídicas, las normas morales no poseen sanción coercitiva del Estado, ni están prescritas en leyes, sino que se mantienen por la fuerza de la opinión pública, de las costumbres, usos, hábitos y educación, por la fuerza de los estímulos internos (convicción) del hombre. Actúan como categorías morales los conceptos del bien y del mal, del deber y la honestidad, de la conciencia y el honor, de la injusticia y injusticia, etc.
Determinan la actitud del hombre para con la sociedad, la familia, otras personas y los pueblos de otros países.
La moral, es una de las formas de la conciencia social, es el reflejo de las condiciones de vida material de la sociedad bajo la forma de determinadas normas de conducta de los hombres. La moral es un fenómeno de la superestructura.
Las normas morales, los principios de la moral, no son perennes, eternas o invariables. Cambian con el desarrollo de la sociedad bajo la influencia de los cambios operados en la producción y, ante todo, en las relaciones de producción. En el régimen primitivo las normas de moral eran iguales para todos los miembros de la sociedad. Con el surgimiento de las clases, empezaron a expresar los intereses de una u otra clase. La moral adquirió carácter de clase. En la sociedad dividida en clases antagónicas existe la moral de los explotadores y la moral de los explotados, prevaleciendo la moral de la clase dominante. En el régimen esclavista domina la moral de los esclavistas, en la sociedad feudal, la moral de los señores feudales; en la sociedad burguesa, la moral de los capitalistas. Se lo oponen las normas y principios morales de los esclavos, de los campesinos y de los proletarios.

2.1.1. LA MORAL DE LA CLASE DOMINANTE
El móvil fundamental que impulsa las acciones de los capitalistas, su conducta, sus ideas y sus principios, es la ganancia, el lucro. "El hombre es un lobo para el hombre", 'tanto tienes, tanto vales"; "el talento se lleva en la cartera en estos dichos y otros parecidos se expresan las normas de la moral burguesa, que nacen del antagonismo de clases, de la propiedad privada, de la competencia general.
En la sociedad capitalista, todo se convierte en mercancía, en valor de cambio, todo se compra y se vende: la mano de obra, la conciencia y el honor, la dignidad del hombre y sus virtudes, el amor y la belleza, el talento del artista y la inspiración del poeta, el genio del sabio y los sermones del sacerdote. El dinero es la riqueza, el ideal supremo, ante él se humillan ya él se sacrifican millones de vidas humanas. Quien posea dinero lo posee todo, quien carece de él se halla condenado a la miseria, a las privaciones y al sufrimiento. Esta sociedad descansa sobre el principio de “o despojas a otro o te despojan a ti, o trabajas para otro o el otro trabaja en tu provecho, o eres esclavistas o eres esclavo”, es el individualismo elevado a su máxima expresión.
La descomposición moral, el amoralismo, es uno de los rasgos característicos de las clases explotadoras, en la fase de su decadencia. A través de la televisión y los diversos medios de comunicación podemos enteramos del parasitismo y la vida de despilfarro de los burgueses más ricos del mundo, que enriquecidos con la explotación de los pueblos y países, con el sudor y la sangre de millones de hombres, no saben cómo emplear el producto de sus expoliaciones, el lujo demencial, collares de brillantes, inclusive para sus perros, banquetes en homenaje de sus mascotas, etc. Las costumbres de la burguesía de nuestros días superan en decadencia a las sociedades esclavistas de la antigüedad en aquella época de declinación y a las de la aristocracia feudal en  descomposición. La degradación moral, el individualismo y el egoísmo desenfrenados, el odio a la humanidad son su exponente; que se reflejan en la literatura y en el arte.
Así, exaltan el crimen como expresión de la libertad, sus héroes son los gansters, los bandoleros, los asesinos. etc.

2.1.2. LA MORAL DE LA CLASE TRABAJADORA
Es la moral de la clase obrera, y de todos los trabajadores, la más avanzada y alta de la historia, que  se basa en la concepción científica del mundo. Expresa del modo más completo los intereses y la verdad histórica de los pueblos, y coincide plenamente con el curso objetivo y la orientación de  todo el desarrollo histórico de la humanidad hacia una sociedad sin clases, contribuyendo a acelerar este proceso. Abarca todas las cualidades, normas y principios forjados por la clase obrera en el curso de su historia transformadora.
Si la moral burguesa predica como su fundamental virtud el respeto de la propiedad privada, de su Estado y su legalidad. Los trabajadores, en cambio los rechazan. Pues ellos son la causa de la  explotación, la pobreza y la ignorancia.
Si la moral burguesa exige de los trabajadores la humildad, la resignación, la sumisión y la  mansedumbre (rasgos característicos del esclavo), el amor y la fraternidad (en palabras); los  trabajadores, conscientes de su papel histórico, exigen la hombría, el odio a los opresores y a todo tipo de explotación. La moral de la clase trabajadora exige a sus miembros la solidaridad de clase, la unidad y la cohesión en sus luchas, el compañerismo, la disciplina y la firmeza, la valentía, la entrega sin reservas a la causa de la construcción de una sociedad sin clases, ni explotación. Estas cualidades, tonadas por los obreros en el trabajo y en la lucha, son al mismo tiempo las normas de su moral y sus virtudes.
Son dichos que expresan la moral de la clase trabajadora: "La tierra para quien la trabaja" "el que no trabaja no come", etc. En esta moral, no hay margen para la holgazanería y el parasitismo. Va contra los explotadores, contra todos lo que no trabajan personalmente, sino que obligan a trabajar a otros para enriquecerse a costa suya.

2.2. NORMAS RELIGIOSAS
La religión es el reflejo en la conciencia de los hombres de una imagen fantástica, ilusoria y falsa de la realidad. Es la creencia de que existen seres sobrenaturales, fantásticos, es decir, irreales (dioses, ángeles, demonios, etc.), creados por la imaginación del hombre, que se siente impotente ante las fuerzas de la naturaleza o ante la opresión y explotación social que lo avasalla, el desconocimiento de las causas verdaderas de los fenómenos naturales y sociales son las fuentes del surgimiento de la religión. Parte integrante de toda religión es también el culto religioso, que se manifiesta, en los ritos, la adoración de estas fuerzas sobrenaturales.
La religión no es eterna, el sentimiento religioso no es inherente al hombre por naturaleza. La  religión ha surgido sólo en una etapa determinada del desarrollo de la sociedad. Al depender de las fuerzas de la Naturaleza (El trueno; las tormentas, las sequías e inundaciones, el frío, el fuego, las enfermedades y la muerte) que dominaron sobre los hombres, estos les atribuían cualidades supraterrenales, sobrenaturales: las transformaban en dioses y espíritus, en demonios y ángeles. Así surgió el culto religioso, conjunto de ritos consistentes en oraciones y sacrificios, etc. Con la  aparición del culto religioso aparecieron también sus servidores: sacerdotes, chamanes, popes y otros, así como organizaciones e instituciones religiosas de diverso tipo. Las condiciones de vida material de la sociedad primitiva que engendraron la religión correspondían aun nivel  extraordinariamente bajo de desarrollo de la producción, en el que las fuerzas exteriores de la naturaleza dominaban al hombre.
Con el surgimiento de las clases y la explotación del hombre, empezaron a gravitar también en él las fuerzas sociales espontáneas (Crisis, miseria y riqueza, explotación, desempleo, guerras, etc.). La impotencia de las clases explotadas en la lucha contra los explotadores, engendra también inevitablemente la fe en una mejor vida de ultratumba, del mismo modo que la impotencia de los salvajes en la lucha contra la Naturaleza hace nacer la fe en los dioses, demonios, milagros. etc. los trabajadores intentaron encontrar en la religión una salvación de las ingentes calamidades y tormentos que la sociedad explotadora les causaba. La condición principal para que la religión sea innecesaria es la desaparición de sus fundamentos de clase, la sociedad capitalista. La explotación y la opresión de las masas.
Toda religión es una fuerza retrograda. Es un instrumento de opresión espiritual y esclavitud  ideológica de los trabajadores, un medio de reforzar el dominio de los explotadores. Al ser un  fenómeno superestructural. Tiende en la sociedad de clases antagónicas a reforzar la base económica que la soporta. Predica el sometimiento incondicional a los explotadores, la sumisión al destino, la no resistencia al mal y a la violencia y, los condena a la pasividad, a la espera de que todo se ejecute por voluntad divina; mediante cuentos sobre un reino celestial y una vida feliz de ultratumba. La religión proclama como altas virtudes la humildad, la mansedumbre, la resignación. El perdón de todas las ofensas, el amor a los opresores. "El esclavo debe obedecer a su señor", "si os golpean en la mejilla derecha, ofreced la izquierda", "amad a vuestros enemigos” etc. Es  la moral que el clero trata de imponer a la clase obrera y a todos los trabajadores, con la finalidad de adormecer su razón, aplastar su capacidad creadora y reprimir en ellos el odio a sus explotadores. La religión encadena al hombre. Es enemiga de los trabajadores. La religión y la ciencia se excluyen mutuamente y son incompatibles. La ciencia es el conocimiento objetivo de la naturaleza y de la sociedad, de las leyes de su desarrollo; cuya verdad lo comprueba la práctica. La religión da al hombre una visión fantástica y falsa del mundo.
Las creencias y representaciones religiosas son el reflejo de las correspondientes condiciones de vida material de la sociedad (desarrollo económico-social), pero un reflejo que se proyecta bajo una forma ilusoria, fantástica, deformada.
Al crear sus dioses imaginarios, los hombres les atribuyen cualidades humanas. Los dioses, según la fe religiosa, llevan el mismo tipo de vida que los hombres, actúan, comen y beben, se pelean unos con otros, son astutos y pérfidos, aman y odian y hasta, en ocasiones, seducen a las esposas de los hombres. Así lo atestiguan, no sólo las religiones de los antiguos egipcios, babilonios y griegos, sino incluso la Biblia y el Evangelio de los cristianos. Con la aparición de la sociedad de clases y del Estado cambian también las ideas religiosas de los hombres. Al surgir los poderosos magnates de los Estados, los hombres comienzan a representarse también los dioses como seres todopoderosos que se hallan por encima de los mortales.

3. NORMAS JURÍDICAS
Son reglas establecidas por el Estado, para regir las relaciones de los hombres (clases sociales) entre si y de éstos con el Estado. El conjunto de estas normas constituyen el Derecho (Derecho objetivo), son de cumplimiento obligatorio y tienen por objeto establecer las facultades de los individuos en sociedad.
Presentan las siguientes características:
-Se originan en el Estado.
-Tienen fuerza coactiva y coercitiva, monopolizada por el Estado.
COERCIÓN: Es la presión subjetiva (amenaza) que obliga a actuar de acuerdo a las normas jurídicas.
COACCIÓN: Es el empleo de la fuerza del Estado, para obligar a cumplir las normas jurídicas.
-La sanción es de carácter material
-Es bilateral, establece derechos y deberes (Atribuciones y obligaciones).
-Son genéricos y obligatorios.
-Tienen vigencia durante un tiempo y rigen en un determinado espacio.
-Son jerárquicamente ordenadas, presentan niveles y pueden ser modificados o derogados por normas del mismo o de un nivel superior.
-Su vigencia se establece con su publicación oficial en el diario "El Peruano"

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